OTRA FORMA DE ENFRENTAR LA GUERRA
“Hay miles de personas que dicen oponerse a la guerra, pero no hacen nada por detenerla”
Henry David Thoreau.
La vivencia.
En el colegio INEM Santiago Pérez de Bogota, le decían que debería asistir a clases de religión, algo a lo que él se oponía, por lo tanto decidió objetar a este mandato argumentando que su conciencia no le permitía hacer algo con lo que no estaba de acuerdo. Fue así como Gabriel Caldas León cambio sus clases de religión por algo que le llamaba la atención y le apasionaba; la pintura y el teatro, realizando una obra en la cual atacaba la religión.
Los años de rebeldía en el colegio acabaron, cuando termino su bachillerato y fue llamado por el Ejercito Nacional a prestar su servicio militar obligatorio, allá era otro cuento, pero Gabriel estaba decidido a hacer muchas cosas para que le respetaran su derecho de hacer lo que creía conveniente en su vida. Se presentó al ejercito y les dijo que el no quería prestar el servicio militar, los militares le aplazaron el llamado por seis meses, según ellos por que tenia problemas jurídicos, pero pasaron seis meses y se repitió la historia, Gabriel fue y de nuevo les dijo que no iría. Allá lo dejaron durante 5 días y luego lo dejaron salir porque no pudieron manejar el caso.
Durante un año y medio Gabriel, su familia y a las personas que lo apoyaban sufrieron de amenazas y persecuciones por parte del ejercito, las cuales fueron sorteadas gracias a la férrea voluntad de hacer respetar sus creencias con las que había crecido y las cuales hasta el momento había demostrado que podía hacer valer.
Al final las persecuciones y las amenazas terminaron, pero el fue arrestado y condenado a pagar 7 mese de cárcel, al cabo de los cuales, su idea cobro mayor fuerza. Al terminar su condena es llamado nuevamente por el ejercito pero su negativa continuo, por esto lo iban a condenar de nuevo algo que no esta permitido. El caso fue llevado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
En el tiempo que estuvo en la cárcel el ejercito no daba declaraciones sobre el tema y en alguna ocasión fueron abogados de esta institución y de la Defensorìa del Pueblo a proponerle que quitara la demanda que Caldas había instaurado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a cambio de esto el Ejercito le daría libreta militar y lo sacaría de la cárcel, èl no acepto, pues le estaban ofreciendo falsificar documentos y alterar un juicio, algo que no va con sus principios ya que aceptar eso seria seguir fomentando la corrupción que tanto daño a causado en nuestro país. Su caso fue fallado y Caldas quedò libre.
La decisión ya estaba tomada, Gabriel Caldas no serìa un soldado de la patria, antes que serlo prefirió viajar por toda Latinoamérica y conformar por ella la red Latinoamericana de Objetores de Conciencia, aprovechando que ya en la mayoría de los países existían organizaciones que trabajaban en pos de que la Objeción de Conciencia fuera un derecho que los estados respetaran.
Un poco de historia.
Los primeros casos de Objeción se remontan a los primeros siglos de nuestra era cuando los cristianos se negaban a hacer parte del Ejército Romano argumentando razones religiosas, acudiendo al 5 mandamiento de la ley de Dios “no mataras”. Así mismo durante todas las guerras que el mundo ha vivido desde entonces, se tiene noticias de que personas del común no han querido hacer parte de los ejércitos por lo cual se han tenido que ver enfrentadas al destierro, la cárcel e incluso la muerte.
En Colombia nos podemos remontar al año de 1924 cuando se celebró el Primer Congreso Sindical, allí una dirigente de Caldas reclamo el hecho de que los jóvenes obreros y campesinos tuvieran que prestar el servicio militar obligatorio. Luego a finales de la década de los 80 y principios de los 90 la idea de la objeción de conciencia cobra nuevamente fuerza, ya que un grupo de personas comprometidas con la Noviolencia fomentan el reconocimiento de la Objeción tal como lo proclamaron las Naciones Unidas en su resolución E/CN/4/1987/173 del 10 de Marzo en Ginebra Suiza, y donde Colombia voto a favor.
Con motivo de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, la idea de la Objeción se difundió ampliamente, por lo cual algunas subcomisiones la incluyeron logrando que de manera indirecta quedara contemplada en el artículo 18 de la Constitución.
El caso de Gabriel Caldas seria el que de nuevo dio de que hablar en lo referente al tema de Objeción de Conciencia en Colombia, desde ese momento comenzaría en todo el país a organizarse movimientos que propenderían por que la Objeción de conciencia fuera un derecho valido.
En Medellín también hay movimientos comprometidos con la idea de que la objeción sea un derecho fundamental que el estado respete, una de ellas es la Red Juvenil, organización que trabaja desde hace 15 años con jóvenes de las comunas de Medellín, ellos por medio de acciones no violentas buscan formar opinión favorable en torno al tema de la Objeción.
Trabajan los temas del antimilitarismo, la Objeción y el no a las armas. Tienen un amplio trabajo ya que busca que la gente deje de creer en lo bélico, como la manera mas eficiente de resolver los conflictos, consideran que la problemática social que vive el país se debe a la guerra y que la inversión social es muy poca comparada con el dinero que se invierte en la seguridad nacional.
En su historia como organización han realizado encuentros internacionales sobre la objeción y el antimilitarismo. Una de las apuestas por la desmilitarización de la sociedad es “El Antimili Sonoro” que es un concierto realizado cada año donde bandas locales y nacionales se reúnen para por medio de la música decirle no a la guerra y no las armas
Con esta organización también estuvo Gabriel Caldas en los años que le tocaba esconderse, junto a ellos trabajò para que la Objeción fuera reconocida, allí ayudò a que otras personas siguieran su ejemplo y se declararan objetores de conciencia, además acompaño a los jóvenes hablándoles de la importancia de desmilitarizar la sociedad.
La objeción en Latinoamérica.
En Latinoamérica los movimientos juveniles también se encargan de llamar la atención a los gobiernos sobre la objeción, al antibelicismo y el antimilitarismo, en algunos países como Paraguay, Ecuador y Chile el movimiento es muy fuerte y se ha llegado incluso a concretar proyectos de ley.
En Paraguay varias personas trabajaron sobre lo que era una ley de la Republica que exoneraba de prestar el servicio militar obligatorio a la comunidad menonita y sus descendientes, asentados desde la década el 30 en la región del Chaco. Estas personas reclamaban igual trato, que se les permitiera objetar a ellos también y que se promulgará una nueva ley, fue así como en 1995 el congreso promulgó una ley que reglamentaba la Objeción de Conciencia pero el presidente no la firmó por lo cual ese intento de tener una ley reglamentaria para la Objeción de Conciencia fue fallido. Hoy en día cualquier persona se puede declarar objetor de conciencia en Paraguay, así no hay una ley que lo reglamente.
En Ecuador, la Serpaj (Servicio Paz y Justicia) viene trabajando desde 1985 para lograr el reconocimiento de los derechos de los jóvenes entre ellos el de la Objeción de Conciencia. Esta organización esta presente en once países de Latinoamérica.
En Ecuador se han logrado avances, uno de ellos y el mas reciente es el fallo del Tribunal Constitucional de Ecuador en el cual declara inconstitucional dos artículos de la ley del servicio militar obligatorio de ese país, con el fallo las personas que no posean el carne de haber realizado el servicio militar obligatorio, podrán salir del país, conseguir empleo y estudiar sin los problemas que anteriormente se les presentaban.
Como en todos los países la tarea de conseguir que pasen cosas como las anteriormente mencionadas es muy difícil y solo se logra mediante el esfuerzo, la voluntad y la cooperación de muchas personas que manteniendo siempre sus principios luchan por ellos hasta conseguir que cambien las cosas.
Chile es otro de los países latinoamericanos donde las organizaciones han tenidos un gran trabajo, allí la Red Chilena de Objeción de Conciencia conformada por al menos doce organizaciones de carácter nacional e internacional, trabajan para que la legislación chilena acoja la Objeción de Conciencia como un derecho humano.
La organización chilena cuenta en estos momentos con el apoyo del gobierno de la actual presidenta Michelle Bachelet, quien en su programa de gobierno se comprometió a impulsar la aprobación de una ley que incluyera la Objeción de Conciencia. Hace un año presentaron en el congreso dos proyectos de ley para incluir la objeción como derecho, actualmente estos se encuentran en trámites legislativos y la Red Chilena de Objeción de Conciencia adelanta marchas y protestas para que estas se agilicen.
Los que trabajan a nivel mundial
Ya a nivel mundial hay también varias organizaciones de amplia trayectoria y gran reconocimiento que trabajan en el tema de Objeción de Conciencia. Algunas de ellas:
En el siglo XIX se fundo en los Estados Unidos una secta religiosa, Los Cuáqueros, quienes también promueven la objeción por conciencia, esta comunidad fue premiada con el Nóbel de paz en 1947, actualmente es una de las organizaciones que mas ayuda presta a los objetores en todo el mundo. En el siglo pasado la objeción ha tenido un gran desarrollo, pues en el, la humanidad ha vivido dos grandes guerras mundiales que han dejado muchas victimas, por eso en 1921 nace en Londres con el nombre de PACO, la War Resisters Internacional, como respuesta a la crisis dejada por la primera guerra mundial , esta organización con profundas raíces en el pacifismo y el antimilitarismo, se encargo de promover y acompañar en el mundo entero a las personas objetoras de conciencia, actualmente tiene 79 afiliados y asociados en 35 países.
Pero… que es la objeción.
La Objeción de Conciencia es el rechazo o la desobediencia de una ley o de una orden de la autoridad, por considerar estos en conflicto con los principios personales, arraigados en la conciencia.
El Objetor de Conciencia es un ciudadano que, al deber prestar Servicio Militar Obligatorio, rehúsa el acuartelamiento, el uso de armas y todas las actividades relativas al empleo de la violencia como instrumento para la resolución de conflictos, propone formas alternativas para solucionar los conflictos, basadas en ideales de fraternidad universal y realizadas con métodos no violentos. Los principios personales a raíz de la Objeción de Conciencia pueden ser de orden ético, religioso, espiritual, moral, filosófico, político, humanitario. Todas estas dimensiones caben en la idea fundamental de la libertad de conciencia, que en el siglo XX ha logrado el reconocimiento y vigencia en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos y en todas las Constituciones de los Estados modernos.
Desde la filosofía de la noviolencia también se entra a argumentar la bondad de la Objeción de Conciencia, en ella se predica que no se debe hacer daño a nuestros semejantes, en vez de esto se debe buscar un dialogo para llegar a un consenso con el otro, mirado desde ahí el servicio militar obligatorio es una manera de acabar con la otra persona, ya que estando en el ejercito hay que enfrentarse a otros, con lo que la idea del dialogo y la concertación se acaban.
En el pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el derecho a la objeción de conciencia esta contemplado en el articulo 18, este derivado del articulo 18 de la declaración Universal de los Derechos Humanos.
En la Constitución Colombiana también esta consagrado el derecho a la Objeción de una manera implícita en el artículo 18; “Se garantiza la libertad de conciencia. Nadie será molestado por razón de sus convicciones o creencias ni compelido a revelarlas ni obligado a actuar contra su conciencia”. Para las organizaciones que defienden el derecho a la objeción, este es al artículo en el que se basan para reclamarlo.
Conclusiones.
Para Gabriel Caldas la decisión de declararse objetor de conciencia es la decisión mas importante que tomo en su vida y la que cualquier persona puede tomar, a pesar de ello dice que en Colombia el movimiento de objeción tiene que cambiar el discurso, debe avanzar y contextualizar la realidad del país, que no sea solamente decir no al servicio militar Obligatorio sino que se proponga un que hacer en vez de ello. Se debe buscar un dialogo para concertar la forma de incluir este derecho y de aplicarlo si se quiere llegar algún lado.
Caldas dice que va a ser muy difícil que la Objeción sea reconocida en Colombia por que las Fuerzas militares controlan gran parte de este país y no les interesa que se acabe la guerra por lo cual no estaría de acuerdo que la gente pudiera decidir si ir o no a la guerra por que esto implicaría que la mayoría de las personas optaran por no hacer parte del Ejercito.
Para el Doctor Gustavo Montoya, abogado de la Oficina de Derechos Humanos de la Gobernación de Antioquia, al articulo 18 no se podría aplicar al tema de Objeción de Conciencia porque seria reducirlo y además el estado se vería abocado a una anarquía al no tener quien prestara el Servicio Militar Obligatorio, mas sin embargo dice que la objeción de conciencia seria viable siempre y cuando no sirva de excusa para sustraerse de los deberes que todo ciudadano tenga con su estado.
Las personas que propenden por la Objeción de Conciencia y por la eliminación de las guerras son personas utópicas por que el ser humano es violento por naturaleza y necesita vivir en guerra, según El Doctor Montoya.
Montoya también hace una critica a la Constitución colombiana y dice que esta llena de contradicciones y que en algún momento también podría ser una la de el articulo 18 y el 216.
Reconoce, el abogado, el trabajo de las personas y organizaciones que propenden por la objeción de conciencia por que según dice están abriendo el camino para una sociedad no violenta.